Estufas a parafina con mecha

Estufas a parafina con mecha

Por muchos años hemos conocido las estufas a parafina o kerosene con mecha. Muchas de ellas tienen encendido eléctrico, con baterías, que funciona con una pequeña resistencia que está en contacto con la mecha, la que al estar empapada de de parafina o kerosene, se enciende la mecha. O las tradicionales las que encendemos con un fósforo.

La mecha esta conectada al deposito de parafina lo que hace que siempre esté empapada de parafina. Tiene una manilla para subir o bajar la mecha, las que comúnmente llevan una cremallera. También, algunas cuentan con apagado automático de emergencia ante volcamiento.

Otras estufas de parafina tienen doble llama, estas tienen una segunda cámara de combustión. Allí, con un aporte de oxígeno, se queman los gases resultantes de la primera combustión. Esta doble combustión tiene una gran ventaja: estas estufas ofrecen una mayor potencia calorífica con un menor consumo de combustible.

AISLANTE TÉRMICO

En la mayoría de nuestras casas se sufre pérdida de calor en invierno y entrada de calor en verano. Esto sobre todo ocurre a través de las ventanas, ya que es el lugar por donde se escapa la calefacción y por donde entra el sol.

Cuando se mejora el aislamiento térmico también eso redunda en un considerable ahorro de dinero. Algunos piensan que se puede ahorrar hasta entre un 8 y un 25% de energía, aunque esto depende también de otros factores, como los materiales de los muros, la cantidad de ventanas y la ubicación de la casa.

Pero, no solo se pueden aislar las ventanas, sino que primero se debe analizar cuales son los puntos débiles de una vivienda, es decir, por dónde se escapa la energía. Como hemos mencionado las ventanas suelen ser los lugares por donde mas se pierde energía, pero también pudiera ser la fachada, las puertas, el suelo y el techo. 

Por otro lado es bueno estudiar las características de los aislantes, como la resistencia térmica que ayude a conservar la temperatura. Existen aislantes de fibras minerales, como los paneles de lana minera de arena y la lana de roca; o las espumas plásticas como la espuma de poliuretano, las planchas de poliestireno o el poliestireno.

Si no existen los recursos económicos para hacer estas mejoras, se puede lograr mucho ahorro haciendo pequeñas mejoras como por ejemplo: sellar huecos y grietas de puertas y ventanas, se puede hacer colocando burletes. También, en invierno se puede colocar alfombras en el suelo, cerrar las persianas y correr las cortinas. Estas medidas pueden ser de un considerable ahorro de energía y dinero.

El brasero

El brasero se ha usado  a través de la historia, y ha tenido diferentes diseños. La mayoría eran recipiente en el que se ponía por ejemplo carbón el que ardía formando brasas que servían para calentarse.

El brasero más usado fue el brasero metálico, también existieron modelos de brasero hechos de greda. Los de greda por lo general eran abiertos, de forma ovoide y tenían agujeros.

A menudo el brasero se colocaba en el centro de las habitaciones, pero aunque fue útil resultó peligroso, por el peligro de quemarse por las brasas y el peligro del monóxido de carbono que al ser aspirada por las personas puede producir la muerte por asfixia.

Hoy aún se usan estos braseros y son muy populares los braseros eléctricos como equipos de calefacción.

Pregunta: ¿Cómo encender el carbon de manera rápida?

Respuesta: Hay muchas técnicas, puedes ver el siguiente video con una de ellas:

Estufas a leña

Estufas a leña

Desde un principio de la historia humana el hombre ha usado el fuego no solo para cocinar sino también para calefaccionarse. Y a través del tiempo, para no pasar frío en los inviernos, se han inventado diversas formas de calentarse, pero la mayoría ha usado el fuego como energía.

En muchas culturas se ponía el fuego en el interior de la casa y se hacía un hoyo en el techo para que saliera el humo, esto tenía algunas dificultades como  la presencia de humo y el peligro que una chispa incendiara toda la casa. Además el calor emanado de la leña se perdía por el hoyo en el techo y consumía mucha leña. En muchas ocasiones había que abrir la ventana para que saliera el humo.

Luego algunos comenzaron utilizando un caño o tubo que hacía salir el humo al exterior. Ese tubo fue cambiando hasta convertirse en algo parecido a una campana, que hace salir el humo al exterior de la casa. También, se empezaron a poner estas chimeneas arrimada al muro y al muro se le ponían piedras para proteger la casa del fuego. Después las chimeneas se construyeron con ladrillos.

Mas tarde se creó la estufa a leña que era una especie de caja fabricada en hierro, que se situaba en medio de la sala, y así conseguía generar calor en todas las direcciones, además se podía controlar la velocidad a la que la madera se combustionaba, produciendo un considerable ahorro. Además, el hecho de tratarse de una caja cerrada evitaba que saltasen chispas en la vivienda, con el peligro de producir un incendio

Hoy en día hay una gran variedad de estufas a leñas en el mercado.